Otoño en New York
Tal vez la idea que muchas personas tienen de New York es que se trata de una de las ciudades más modernas del mundo, posiblemente la más moderna, y sin embargo mi impresión es que la ciudad está anclada en la primera mitad del siglo XX.
Camine usted por la Quinta Avenida (a ser posible en otoño), lugar obligado para cualquier turista que visite New York, y descubrirá lo que le digo.
(La que canta, ¡tan bien!, es Jo Stafford y la canción es Otoño en New York.)
Si inicia su paseo al comienzo de la avenida, que es un lugar poco frecuentado por los turistas, descubrirá que desde el pequeño parque de Washington Square se inicia una sucesión de edificios muy alejados de la idea que se suele tener de Manhattan. Son, desde luego, edificios de mayor altura de lo que estamos acostumbrados a encontrar en ciudades españolas sin embargo ese comienzo de la Quinta Avenida es una zona residencial que sin ser modesta tampoco destaca por ningún tipo de lujo, aunque no dudo que muchos de esos pisos y apartamentos, que por fuera no llaman la atención, tendrán precios prohibitivos. Los edificios son muy similares todos, del estilo del 75% inferior del Chrysler Building, paredes lisas y multitud de ventanas, hasta que una iglesia presbiteriana rompe un poco la monotonía. El edificio de la iglesia, con un pequeño jardín, parece irreal, como si fuese el decorado de una película de Robin Hood. Supongo que esa sensación se debe a que el entorno contradice cada piedra de esa iglesia.
Hasta llegar a ese lugar sólo podemos sorprendernos de que en la avenida más comercialmente famosa de Manhattan no encontremos casi ninguna tienda.
¿Sabe qué sucedería si en todo ese recorrido eliminase los coches actuales y cambiase sólo un poco el decorado de la ciudad? Que volvería al New York de principios del siglo XX.
Podemos seguir escuchando algo de música sin importar que tenga, o no, que ver con New York pero en la misma línea que el primer vídeo de Jo Stafford. Una canción que tal vez le guste es Something cool cantada por June Christy:
A la altura del parque Union Square, que lo dejará a no demasiada distancia a su derecha, la avenida comienza a animarse. Los edificios aunque conservan la misma sobriedad añaden a sus fachadas más elementos decorativos y tal vez para su sorpresa encontrará una tienda de Zara. Supongo que no comprará nada en ella pues regresar de New York con ropa de Zara no creo que sea del gusto de quien viaja tan lejos para comprar algo diferente.
El recorrido hasta llegar a Central Park es de unos 4 kilómetros, aunque la avenida continúa paralela al parque y aún prosigue más de dos kilómetros hasta la orilla del río Harlem con un total que puede rondar los 10 km, eso quiere decir que en una ciudad donde el dinero ha fluido con gran generosidad materializando cientos de edificios singulares y en especial en la Quinta Avenida donde el comercio alcanza la expresión máxima, siempre podremos encontrar destellos de lo más ultramoderno. Pero la constate en toda esa avenida es lo mismo que podrá encontrar por ejemplo en torno al Empire State Building. Más o menos a mitad de recorrido, antes del llegar a Central Park, pasará por delante de este rascacielos y cuando esté allí dígame si me equivo, ¿acaso ese enorme edificio y todos los que le rodean tienen algo de moderno?. El siglo XXI no ha llegado a Manhattan. Puede que en Dubai, Taipei o Tokio la sensación sea diferente pero Manhattan ha quedado atrapado en el pasado.
A mi parecer esto no tiene nada de negativo. Manhattan adquirió su personalidad en la primera mitad del siglo XX y cualquier intento de modernización, en el sentido de introducción de edificios como se están construyendo en otras grandes ciudades sería similar a lo que supuso el Palacio de Carlos V para la Alhambra o la unión indeseable de cualquier moderno edificio con paredes de cristal junto a edificios construidos en piedra. De hecho no es necesario imaginar, aunque desde el año 2001 sólo se pueda recurrir a fotos o vídeos, recuerde las Torres Gemelas. Sólo podía admitirse su existencia, me refiero desde el punto de vista estético porque por lo demás serían incuestionables, por su descomunal tamaño símbolo del poder estadounidense pero no por la imposible relación que mantenían con el resto de la ciudad.
El nuevo proyecto para la zona cero insiste en esa misma línea.
No es cuestión tampoco de rechazar el progreso, tan sólo con mencionar esa frase se corre el riesgo de que quien te escuche te mande de cabeza a las cavernas, sino de construir atendiendo al carácter de la ciudad.
Fíjese en los grandes rascacielos de Manhattan. Los más destacados:
- El siglo XX lo inauguró el edificio Flatiron que con sus 87 metros pasó a ser en el año 1902 el más alto de New York.

Flatiron Building
- En el Centro Rockefeller se encuentra el edificio GE Building de estilo art decó. Su altura es de 259 metros.

GE Building
- La Torre Trump con 283 metros no es precisamente de un diseño rompedor pues puestos a buscar parecidos diría que el gran campanario de la Plaza de San Marcos de Venecia es un familiar muy cercano. Aunque más cercano aún es el Metropolitan Life Insurance que sólo necesita una gran plaza a sus pies, palomas y algunos cafés para que te sientas como en Venecia.

Metropolitan Life Insurance
- El Chrysler Building ya hemos visto que con su estilo art decó está bien anclado en la primera mitad de siglo. Su altura es de 319 metros.
- El Empire State superó en pocos meses en altura al Chrysler Bulding pero su diseño no parecía una prioridad pues lo que se deseaba era ganar altura. Llegó hasta 443 metros.
Todos estos edificios se construyeron en el primer tercio del siglo XX y siguen siendo referencia del famoso skyline de New York.

Empire State Building
De la segunda mitad del siglo XX hay varios rascacielos que destacan, y muchos de ellos tienen en común que utilizaron el cristal en el exterior como MetLife Building o el edificio de la ONU, entre varios más.

Edificio de la ONU en New York.
Mire las anteriores fotografías. Imagínese ahora paseando este otoño en New York y dígame si ese viaje no lo traslada, en su imaginación, a la primera mitad del siglo XX.
Quédese con el pasado, o con el presente, lo que usted prefiera pero si le apetece y se lo puede permitir viaje este otoño a New York.
Para hacer el viaje, si de verdad quiere ambientarse en otra época, podría utilizar el barco. Desde Málaga puede llegar a New York por menos de 1000 euros. En el siguiente vídeo aparece un cartel de la compañía Cunard que todavía sigue en activo con el Queen Elizabeth y el Queen Mary 2, aunque creo que sólo uno de ellos se puede tomar en Cádiz y desde luego el precio se incrementa notablemente. La compañía Norwegian es la más económica aunque es usted quien tiene que adaptarse a las pocas fechas disponibles para ese viaje.
En primer lugar incluyo el último vídeo sobre New York con una canción de la cual no le va a ser difícil adivinar el título. Cantan Tony Bennett y Frank Sinatra:
El segundo vídeo es de los barcos de la compañía Norwegian:
Si va a viajar a New York y quiere contarnos lo que espera de esa ciudad o cuales son sus planes tiene a su disposición la zona de comentarios. En cualquier caso buen viaje y que disfrute de esta hermosa ciudad.
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