Qué maravilla de escena de “Mi tío” de Jacques Tati. ¡Viva la amistad!.
Es el comienzo de la película de Jacques Tati “Mon oncle” (Mi tío) y ese breve fragmento demuestra que el cine, una pequeña parte de él, se sitúa en los niveles más altos del arte.
Allí los tienes a todos esos amigos recorriendo alegres la ciudad en busca del desayuno en los cubos de basura, corriendo unos detrás de los otros. Un banquete para los madrugadores que encuentran de todas las delicias en esos cubos. Aquí miran algunos, allí corren otros, pero siempre juntos y dispuestos a dejar por un momento, y sin ninguna preocupación, la comida para divertirse ladrándole al carro que acaba de marcharse, y es que lo mejor de salir por la mañana a recorrer esta vieja ciudad es pasarlo bien con los amigos, aunque sin despreciar un buen bollo o los restos de unas sardinas.

Escena inicial de la película Mi tío de Jacques Tati
Qué belleza de ciudad con sus callejuelas estrellas, sus muros de piedra, sus viejas tiendas, todo humanizado por las miles de historias que han terminado dando forma a lo que todavía sigue allí, o a lo que ya desapareció.
Pero la diversión se termina y hay que volver a la ciudad moderna, milimetrada, ordenada, sin historia posible,… y ahí continúa Mi tío de Jacques Tati.
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Me ha gustado mucho ese video y lo que has escrito. La música es preciosa.
Pues si, M, la música es encantadora y ese fragmento de la película de Jacques Tati es una maravilla.
Esto me recuerda a lo que comentaba un amigo sobre lo poco que se valoran los tesoros que están fácilmente a nuestro alcance. Él me daba como ejemplo las sardinas, tan baratas y tan fáciles de conseguir, y sin embargo tan poco valoradas por muchos.
No es que esto le suceda a la película de Jacques Tati, pero si que es cierto que hoy día esta película está fuera de lugar de lo que la gente desea ver.
Tal vez es que algunos de nosotros no tenemos capacidad para apreciar esos nuevos tesoros basados en “gente de goma” que se lanza desde rascacielos sin despeinarse o que realiza prodigios de un estilo similar.
A pesar de esto a mí me sigue gustando más lo natural, y no lo sobrenatural. Me emociona más ver a esos perros callejeando que a la Pandilla ZX lanzando rayos cósmicos.
Saludos